Un gol de Messi hecho postre
No, no nos estamos convirtiendo en un sitio de reseñas deportivas, aunque el título sugiera lo contrario. Es que Jordi Roca, el benjamín de los hermanos Roca dueños del afamado Restaurante El Celler de Can Roca ubicado en las afueras de la ciudad de Girona, conocido por sus singulares experimentos culinarios, se le ocurrió ahora demostrar mediante un postre a qué sabe un gol de Lio Messi.
Claro, pero como no podía ser de otra manera no eligió cualquiera de los logros deportivos del argentino, sino que escogió aquél que todo el mundo coincidió en que tiene marcados ribetes maradonianos y que Messi lo convirtió en el Camp Nou ante el Getafe.
Tarea difícil la de traducir en un plato el sabor de un gol que mucho se parece al que convirtiera Maradona ante Inglaterra en México’86. Sin embargo para Jordi Roca, acostumbrado a los desafíos y dispuesto siempre a sobresalir con sus originales creaciones, parece que nada es imposible.
Por eso ya se sirve en El Celler de Can Roca, prestigioso restaurante que se fundó en 1986 junto al restaurante familiar que tenía el matrimonio Roca en el barrio de Taialá, el postre que traduce en sabores el gol de “La Pulga”.
Según el diario Sport, la original creación del joven Roca, uno de los chef españoles que se dedica exclusivamente al mundo de los dulces y postres, se sirve dentro de media pelota de cuero de color blanco, rellena de césped sintético que como no podía ser de otra manera, huele a pasto natural, se compone de un zigzag que desemboca en un arco protegido por una red hecha de azúcar.
Quien tenga la suerte de contar con los fondos suficientes para degustar el postre, comienza el recorrido por pequeños dulces que hacen las veces de la defensa, elaborados a base de merengue azul (el color del Getafe). El recorrido por el césped tiene un par de signos (“¡+”) que en catalán significa “i mes”, frase que repetida suena: “imesimesimes…”, idéntica a la expresión que usó el relator español Joaquín Ma Puyal para relatar aquel gol.
Pero el postre no viene sólo, sino que viene acompañado de altavoces que reproducen el relato que hizo Puyal en Catalunya Ràdio.
Pero para terminar el recorrido, Jordi Roca eligió un sello con sabor bien argentino al emplear una pelota rellena con “dulce de leche” que se estrella contra las redes de azúcar.
El autor del postre lo definió como “un fondo euforizante con crema de fruta de la pasión, petazetas efervescentes, aromas balsámicos, flores comestibles, bergamota reconfortante, menta, lima, limón…”
Sin dudas son buenas las razones que catalogan al Restaurante El Celler de Can Roca en Girona, como uno de los mejores de España con marcada proyección internacional.







