Pamplona, los mejores pinchos de Navarra
En Pamplona se podría decir que se concentra gran parte del arte culinario de Navarra, por eso es que hallamos muchas especialidades en platos típicos en estrecha relación con las características de su tierra, natural y llena de matices. Pero existe una costumbre profundamente arraigada en la ciudad, que si bien se practica en toda España, aquí se ha impuesto como un rito que se destaca y sobresale en todo el norte, nos referimos a “ir de pinchos” por Pamplona.
Pinchos y tapas
En Navarra la denominación “pinchos” se ha impuesto sobre la de “tapas”, que es más utilizada en otras regiones y que además, según los entendidos guarda ciertas diferencias. Muchos definen a los “pinchos” como las delicias en miniatura que se deben comer con facilidad, sin necesidad de usar las dos manos, parado frente a la barra. Mientras que las “tapas” pueden requerir el uso de ambas manos, cucharilla, cuchillo o tenedor y en ocasiones pan para mojar la salsa.
Más allá de las diferencias conceptuales, lo que importa es esa magnífica tradición, que además convive y compite al mismo tiempo con conceptos de vanguardia en las barras de los bares de Pamplona, como su real signo de identidad.
Rutas y costumbres
Los habitantes de la ciudad e inevitablemente quienes la visitan, describen rutas particulares casi todos los mediodías o cuando comienza a caer el sol, con el simple fin de compartir entretenidas charlas mientras saborean un interminable muestrario de pinchos en sus bares favoritos.
Cada grupo arma su ruta predilecta con sus locales preferidos, pero por fortuna Pamplona tiene muchos y buenos lugares donde saborear una extensa lista de bocados que encantan al paladar, algunos pueden ser muy sencillos, siempre sabrosos, mientras que otros resultan sofisticadas recetas de alta cocina presentadas en miniatura.
El casco antiguo es casi siempre el destino más visitado para “ir de pinchos”, sus calles estrechas como las de San Nicolás, Estafeta o Plaza del Castillo, están pobladas de bares y comensales dispuestos a saborear todas las variantes. Hay que tratar de visitar la mayor cantidad de locales y entonces se estará practicando el tradicional “chiquiteo” que permite saborear los tesoros gastronómicos que ofrecen los bares en una misma recorrida, una antigua costumbre de los pamploneses.
Cuando reserves Hoteles en Pamplona ten en cuenta que si lo haces en primavera, podrás disfrutar de la Semana del Pincho, una verdadera maratón de sabores que ofrecen los restaurantes de la ciudad.







