Cocina de Cataluña
La enorme herencia cultural y gastronómica que caracteriza a Cataluña imprime una elevada personalidad a su cocina. Esa nota distintiva se deja ver tanto en sus platos más ancestrales como en las preparaciones más vanguardistas e innovadoras, fruto de su enorme inspiración en la historia que forjó a esta comunidad de España.
La influencia de todas las culturas: griegas, romanas ,italianas y francesas que forman parte del pasado de Cataluña han dotado a su cocina de giros complejos, pero sabiamente aprovechados, extrayendo lo mejor de cada una y volcándolas en un enorme tesoro culinario del que hace uso el saber popular.
La cocina en Cataluña sabe mezclar muy bien los sabores que extrae del mar y de la montaña. Su ubicación geográfica entre Los Pirineos y el Mar Mediterráneo, sirve para lograr increíbles combinaciones de carne y pescado, que frecuentemente forman parte de sus platos típicos.
Idéntico arte para fusionar valores contrapuestos se nota en la tradición e innovación que siempre está presente en la cocina de Cataluña. La actualidad encuentra a la región catalana, proyectándose positivamente en el mundo a través de los importantes logros conseguidos por jóvenes cocineros de la región.
Para representar la mesa de Cataluña, nada mejor que comenzar por uno de sus platos más populares: el famoso “pantumaca”. Un plato increíblemente sencillo, pero sabroso y natural hecho nada más que con pan con tomate. Luego podríamos nombrar a la butifarra de Cataluña, la tortilla payesa, la escalibada, esqueixada y todos los tipos de arroces.
Si tenemos que referirnos a los productos del mar, los erizos de mar, los pescados de roca y los suquets (guisos marineros) son la real tentación cuando se visita la Costa Brava. En Tarragona o en las mesas de Girona, el paladar se sorprende con los calçots, tiernas cebollitas asadas en fuego hecho con sarmientos.
Probablemente deberíamos distinguir a la gastronomía de Cataluña por las particularidades de cada región. En ese caso encontramos el uso frecuente de productos comunes al resto de las comidas de España pero con identidad local.
Así podríamos hablar de la cocina marinera de la Costa Brava, del mar y la montaña en los Pirineos de Girona, la del litoral de Tarragona u otras bien diferenciadas del interior. No hay que olvidarse que en todo este inmenso muestrario culinario, Barcelona puso su sello capitalino en las recetas de Cataluña.
Pero Cataluña también se distingue por su industria vinícola. Una gran diversidad varietal y geográfica con su Denominación de Origen diferenciada hace de Cataluña una fuente inagotable de producción de vinos. Blancos frescos y ligeros, tintos de gran extracción, rosados clásicos y vinos espumosos, son sólo algunos ejemplos que se producen en el Penedés, la Conca de Barderá, Alella, Tarragona, Priorat, Monstsant o Plá de Bages.
Después de degustar la famosa crema catalana para no irnos sin el postre, despedimos por hoy una cocina innovadora, vanguardista y tradicional, la que sólo se encuentra en esta rica región de Cataluña.
