Bacalao de Semana Santa
La Semana Santa está próxima y si tenemos en cuenta que desde que se inicia la Cuaresma la comunidad cristiana tiene la costumbre de no comer carne de res, entonces el bacalao se convierte en el plato estrella de las mesas españolas.
Seguramente la cocina de cuaresma no tiene la misma rigurosidad que tenía la alimentación de tiempos pasados. Sin embargo el bacalao es el plato que, igual que entonces, continúa manteniendo su brillo y es casi una fiesta para quienes siguen la tradición.
Esa costumbre indica que durante ciertos días de la cuaresma, hay que renunciar a algunas comidas, como una manera revivir los dolores de la Pasión. No obstante, está permitido comer carne de pescado, ya que el pez es considerado un antiguo símbolo de Cristo y en esa materia, es el bacalao quien tiene la mayor tradición culinaria.
El bacalao es un plato típico que se puede preparar de muchas formas: fresco, salado o secado. Su popularidad se expandió desde hace tiempo y no sólo en España se convirtió en un plato tradicional de cuaresma, sino que también es una costumbre usada en Europa y países de Latinoamérica, donde la preparación es casi idéntica a la que se hace en Madrid, Murcia o cualquier otra ciudad de España. Así tenemos bacalao a la vizcaína, hervido, frito, a la parrilla, en salazón y en compañía de todo tipo de salsas.
Una de las formas más populares de presentación del bacalao es en potaje, preparado como un puchero de garbanzos, con espinacas y huevo duro picado. Otra forma de prepararlos es en lomos como supremas o también cocochas, como la merluza. Los lomos admiten muchas variedades, las más conocidas son ajoarriero y pil pil.
Si visitas Sevilla, Valencia o alguna otra ciudad española en época de cuaresma, seguro tendrás oportunidad de comprobar a qué obedece la fama que tiene el Bacalao de Semana Santa en España.







