Cocina Andorrana
Cuando hablamos de Andorra, podríamos definirla como el “país de los Pirineos”. Pero Andorra en realidad es un pequeño Principado de sólo 468 kilómetros cuadrados, ubicado entre España y Francia en una de las zonas más montañosas de Europa.

Cocina de Andorra
Además de ser conocido como el paraíso fiscal del mundo, Andorra tiene un movimiento turístico sobresaliente, factor condicionante de su continuo afán superador tratando de alcanzar la excelencia en todos los sectores, incluido el gastronómico.
Como consecuencia de su realidad geográfica, la cocina de Andorra es producto de las recetas autóctonas, sabiamente mezcladas con lo mejor de las heredadas de Francia y España. Como resultado de ello tenemos la suerte de disfrutar de platos plenos de sabores, olores, texturas fuertes y saladas propios de España, con un marcado acento catalán. Pero también la salsa provenzal, hecha con ajo y perejil, propia de la cocina francesa, está presente en muchas de sus especialidades.

Andorra ofrece un menú gastronómico variado e innovador, tradicional y de montaña, pero inteligentemente combinado con nuevas técnicas y experiencias, eso le permite satisfacer los paladares más diversos sin perder su identidad.
Si queremos degustar los platos más tradicionales de la zona montañosa de Andorra, podemos hacerlo en cualquiera de sus buenos restaurantes, pero lo recomendable es hacerlo en una “borda” típica de montaña, donde además de saborear el verdadero plato andorrano, el ambiente acogedor y cálidamente decorado del local contribuye a hacernos disfrutar aún mas del momento.

En Andorra todas las estaciones del año y en casi todas las parroquias del principado, hay fiestas dedicadas a resaltar acontecimientos gastronómicos como: la Muestra Gastronómica de Ordino, el Día del Bacalao que en el mes de septiembre se celebra en Ordino, Canillo, Encamp, La Massana, Andorra la Velha, Sant Juliá y Escaldes-Engordany, las Castañadas del Día de Todos los Santos, la Fiesta de la Escudella en Sant Juliá de Loria, la Sardinada de Carnaval. Las populares chocolatadas y coca o el rico vino hervido y moscatel, acompañan todas las celebraciones.

Cuando se come en cualquier lugar del Principado de Andorra no hay que privarse de todos los tipos de panes que ofrecen, los diferentes jamones ibéricos (de recebo, de cebo y de bellota) o las papas bravas bien picantes. Pero para comenzar cualquier comida hay que elegir como entrada una “escudella”, riquísimo potaje de legumbres con todo tipo de aderezos del lugar.
Uno de los platos más consumidos en Andorra por su exquisitez son las “rostes al mel”, lonchas de cerdo rehogadas con miel y vinagre, agridulce, suave y sabroso. La lista es inmensa, pero no puedo dejar de nombrar algunas como: costelles a la losa, chuletas de buey, cabrito al horno, cuscús, cassoulet, civet de venado, perdiz a la vinagreta, trinxat con panceta o arenque, trucha a la andorrana, caviar o lubina. Aunque los postres merecen una nota especial, sin dudas se destacan los típicos torreznos de miel, mousse y crepas dulces.

Aún restan muchos platos por servir en esta variada y exquisita mesa de Andorra. En futuras entregas iremos recorriéndolos a todos, además de los originales arreglos que Andorra sabe emplear muy bien.







