Carne de Ternera. Protagonista de la cocina de Andorra
Ya dijimos que Andorra es dueña de una gastronomía típica de montaña, pero con claras influencias de la cocina de sus países vecinos, España y Francia.
Su característica geográfica de pequeña zona de montaña, alejada del mar, hace que en general sus platos tradicionales sean fruto de esos rasgos condicionantes. En la cocina de Andorra abundan comidas cuya base se asienta en productos de la caza como el ciervo, el sarrio y el conejo.
Por otra parte, gracias a las exiguas pero ricas praderas que hay en el territorio de Andorra garantizan una buena dotación de diferentes tipos de carnes como ovinos, cerdos y afortunadamente, desde hace algún tiempo, la carne de ternera recuperó su protagonismo.
La “carne de Andorra“, un producto autóctono que se logra gracias a un serio sistema de cría y alimentación, lleva ahora el sello oficial de “Carne de Calidad Controlada de Andorra“. Esto hace que podamos disfrutarla con total seguridad y libertad en restaurantes, bordas o cualquier mesa del Principado.
Una receta a base de carne de ternera que se recomienda especialmente no dejar de saborear cuando se visita Andorra, es una especialidad muy sabrosa: Carpaccio de ternera y boletos comestibles, con parmesano y miel.
Esta receta formó parte de la 7ma. Jornada de Otoño de la Cocina de Andorra.
Se necesitan: 400 gramos de Ternera de Andorra, 250 gramos de boletos comestibles (calabazas), 160 gramos de queso parmesano, 100 gramos de miel, un puñadito de albahaca, aceite, limón, ajo, pimienta blanca y sal.
La preparación no demora más de 20 minutos. Hay que cortar cuatro bifes muy finos de Ternera de Andorra y salpimentarlos. Verter la miel sobre ellos y quemarla sobre la plancha. Los boletos comestibles laminados, salteados y marinados se colocan sobre la carne y se enrollan, como si fuesen canelones. Se atan bien ambos extremos, para que queden bien sellados. Se untan con el aceite de oliva y se doran en la plancha. Luego se impregna la carne con parmesano rallado bien fino.
El Carpaccio de Ternera de Andorra está listo. Ahora sólo hace falta presentarlo para que una vez enfriado, los comensales comiencen a saborear. Entonces es hora de verter la salsa previamente preparada en el mortero con el aceite de oliva, el ajo, la albahaca y el limón sobre la carne cortada en rodajas muy finas.
Sin dudas Andorra puede sorprendernos con su cocina plena de sabores y texturas, el Carpaccio de Ternera es sólo uno de tantos buenos ejemplos.








Buenas,
queria hacerte una anotacion sobre los “boletos comestibles”. No son calabazas, sino que boletus edulis, conocidos en el pais con el nombre de “ceps”. Tambien he visto en otros posts, errores tales como que comemos ardillas, cuando estan protegidas por el patrimonio natural.
Gracias y saludos.
@Sole: Muchas gracias por tu acotación. Es bueno que lo menciones porque puede haber personas que entiendan que se trate de un tipo de zapallo también conocido como calabaza. En realidad el Boletus Edilus es una seta comestible vulgarmente conocida como: “Boleto comestible”, “Calabaza”, “Seta o cepe de Burdeos”, “Porro” en catalán y valenciano, “Cep” o “Sureny”.
Es bueno que lo hayas resaltado y nuevamente gracias por visitar el sitio.